Porque los exosomas son vesículas que transportan factores de crecimiento y péptidos señalizadores capaces de comunicar a tus células cómo repararse. No rellenan: regeneran recuperando las funciones que tus células han ido perdiendo.
Esta recuperación celular permite que tus piel recupere su juventud de manera totalmente natural haciendo visibles los cambios desde la primera sesión.
En Pétalos trabajamos únicamente con laboratorios de trazabilidad certificada y aplicamos el producto mediante protocolos médicos, nunca como un simple cosmético de cabina. Una diferencia fundamental cuando buscas resultados clínicos, no solo estéticos.
Porque combinamos los exosomas con microneedling o láser para multiplicar su penetración y obtener un cambio real en textura, poro y luminosidad.
Porque tenemos experiencia, y podemos afirmar que no todos los tratamientos con exosomas son iguales ni se consiguen los mismos resultados. Porque lo hemos comprobado y mantenemos sólo los protocolos con los mejores activos clínicos coreanos.

C L Í N I C A P É T A L O S
Nuestra experiencia con exosomas nos sitúa a la cabeza de tratamientos realizados en nuestra área de influencia.
EL TRATAMIENTO CON EXOSOMAS FACIALES ESTÁ ESPECIALMENTE INDICADO EN PIELES APAGADAS, DESHIDRATADAS, CON ROJECES O CON DAÑO SOLAR ACUMULADO.
P R E G U N T A S F R E C U E N T E S
Considera este tratamiento como una «vacuna» de recuperación para tu piel. El protocolo consiste en 3 sesiones espaciadas mensualmente (1 cada mes) y este ciclo se repetirá al año (excepto determinados casos)
Puede quedar un ligero enrojecimiento durante unas horas. Al día siguiente se puede hacer vida y maquillaje con total normalidad.
Los exosomas actúan como mensajeros celulares y transportan una señal mucho más completa, con una acción antiinflamatoria y regeneradora mientras que los polinucleótidos son cadenas derivadas de ADN mucho más largas (por eso su necesidad de ser infiltrados con aguja) que actúan favoreciendo un entorno de estimulación dérmica y actividad fibroblástica.
Pongamos un símil, los esosomas sería ese sustrato específico para que la flor (sería la piel) crezca sana y bonita mientras que los polinucleótidos sería esa tierra fértil en la que pueda desarrollarse.
Son protocolos combinables pero si hay que elegir uno, apostamos por los exosomas dado que no existen tantos tratamientos específicos para la recuperación de la piel mientras que existen muchos para mejorar el entorno biológico de la piel.