Porque el Ultraformer III es, a día de hoy, la tecnología HIFU más eficaz para el lifting facial no quirúrgico: actúa sobre el SMAS, la misma capa que se trabaja en un lifting tradicional, pero desde fuera y sin incisiones.
Porque nuestro personal médico y técnico lleva más de 15 años tratando flacidez facial y corporal, y protocoliza cada sesión según la edad, el grosor de la piel y el grado de flacidez de cada paciente.
Porque el resultado es progresivo y natural: la neocolagénesis continúa durante los 3 a 6 meses posteriores a la sesión, sin cambios bruscos y sin que se note que te has hecho nada.
Porque valoramos, planificamos y te decimos con honestidad si el HIFU es tu tratamiento o si hay una opción mejor para tu caso.




C L Í N I C A P É T A L O S
Procedimiento médico-estético que requiere de valoración previa. Solicita tu información presencia o online en el formulario de contacto y descubre lo que la tecnología más avanzada puede hacer por ti.
Estamos en Puzol (Puçol), a 15 minutos de Valencia, con amplia zona de aparcamiento. No somos franquicia: te atiende siempre el mismo equipo.
EN PÉTALOS TRABAJAMOS CON ULTRAFORMER III, UN EQUIPO DE ULTRASONIDO MICRO Y MACRO FOCALIZADO QUE PERMITE TRATAR VARIAS PROFUNDIDADES (1,5 / 3,0 / 4,5 MM) EN LA MISMA SESIÓN.
P R E G U N T A S F R E C U E N T E S
En la mayoría de los casos una sesión anual es suficiente. En pieles con flacidez avanzada planificamos una segunda sesión de refuerzo a los 6 meses.
Se percibe un calor puntual en las zonas más óseas. Ajustamos la energía en cada disparo para que la sesión sea perfectamente tolerable sin anestesia.
Hay un efecto tensor inmediato, pero el resultado real aparece entre las 8 y las 12 semanas, cuando la piel ha generado nuevo colágeno.
Ultraformer utiliza ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU) para actuar a diferentes profundidades y generar puntos controlados de energía térmica. El objetivo es estimular la remodelación de colágeno y mejorar progresivamente la firmeza, el óvalo facial, la zona submentoniana y determinadas áreas del rostro, sin cirugía.
El protocolo Foxy Eyes trabaja de forma estratégica la región temporal y periocular para generar un efecto tensor y de apertura de la mirada. En pacientes correctamente seleccionados puede mejorar visualmente la caída de la zona lateral de la ceja y, con ello, disminuir la sensación de párpado superior pesado. No sustituye a una blefaroplastia cuando existe un exceso importante de piel.
Puede ser especialmente interesante cuando existe flacidez y/o tejido adiposo submentoniano susceptible de tratamiento. Dependiendo de la profundidad utilizada, podemos trabajar diferentes planos para mejorar la zona bajo el mentón y conseguir una transición más definida entre mandíbula y cuello. No todas las papadas tienen el mismo origen, por lo que el diagnóstico previo es fundamental.
No aporta volumen ni pretende transformar el rostro. Su función principal es trabajar sobre la firmeza y calidad estructural de los tejidos. Esto resulta especialmente interesante a partir de los 50 cuando queremos mejorar el aspecto facial manteniendo una apariencia natural.